PUNTO DE VISTA DE ARYA
La mansión estaba inquietantemente silenciosa cuando regresé.
Incluso los guardias que solían estar apostados en la esquina habitual habían desaparecido, dejando tras de sí un silencio tan absoluto que parecía que la casa misma estuviera conteniendo la respiración.
Me quedé de pie en el vestíbulo, aún sujetando mi bolso con una mano, mientras las palabras de Marco se repetían una y otra vez en mi mente.
—Mátalo, Arya. Es la única forma en que alguna vez serás libre.
El pe