PUNTO DE VISTA DE GIOVANNI
Trabajamos durante otra hora, y por un momento todo volvió a sentirse casi normal.
—Me voy —dije finalmente, poniéndome de pie y arrepintiéndome de inmediato cuando mis costillas protestaron. —Carlo se reunirá conmigo para revisar las rutas del norte. Tenemos que tapar esos agujeros antes de que empeoren.
—¿Seguro que estás listo para eso? —preguntó Enzo—. Te dieron una paliza hace menos de veinticuatro horas.
Me encogí de hombros, acomodando mi mano inmovilizada en e