Mundo ficciónIniciar sesiónLa cuenta regresiva resonaba en los altavoces del complejo como un latido mecánico, cada segundo un recordatorio de que la muerte se acercaba con precisión matemática.
—¡Tres minutos cuarenta y cinco segundos! —gritó Aleksandr mientras descargaba su última ráfaga contra los guardias que bloqueaban el corredor. Las balas rebotaron contra las paredes metálicas, creando chispas que iluminaban brevemente el pasillo sumido en luces rojas de emergencia.
Valeria disparó dos veces más antes de que su arma emitiera el clic vacío que confirmaba lo que ya sabía: sin munición. Lanzó la pistola inútil contra el casco de un guardia que avanzaba, ganando apenas dos segundos mientras el hombre trastabillaba. Su hombro izquierdo ardía donde una bala había rozado la carne, dejando un surco sangrante que empapaba su ropa térmica.
—¡Po







