El objeto reaccionaba a la pulsación del lazo biológico, un instrumento diseñado por los constructores de Cristal para localizar el "corazón del Alfa" en situaciones de asedio. Guardó la brújula entre los pliegues de su vestido deshilachado, manteniendo el secreto para sí misma como la única herramienta que poseía para guiar sus movimientos en la oscuridad del barco.
Malakai ordenó a los marineros que se retiraran, dejando a Sia y a Valerius solos en la sección inferior de la bodega mientras se