47. Especialmente sobre lo que es mío.
Al día siguiente Lana se presentó en la habitación del Alfa al amanecer, la habían hecho levantar incluso antes de lo que lo hacía el Alfa, que resultaba ser bastante temprano, antes de que saliera el sol.
‘’—Órdenes del Alfa.’’ había dicho aquella loba pero ella no se quejó.
Vestía una túnica simple, que dejaba ver mucho más de lo que a ella le hubiera gustado enseñar, uno de sus castigos.
‘’Me pregunto si mi vida en esta maldita manada será castigo tras castigo.’’
Ella bufó sosteniendo la ban