6 AÑOS DESPUÉS:
El sol de la tarde bañaba el claro de las manadas que casi parecían estar unidas, donde Seringala y la Manada Sangrienta casi se habían fusionado en una sola familia próspera.
Los cachorros jugaban entre risas y aullidos infantiles, mientras sus padres los veían.
Bajo el liderazgo de Caius y Eryx, las manadas habían prosperado, el comercio florecía, los límites estaban seguros y la profecía se había cumplido en las dos manadas.
Samuel, el hijo mayor de Eryx y Lana, observaba a