18. Solo una cena
Zoe frunció el ceño notando su silencio aunque por dentro estaba aturdida de que él estuviera en la puerta de su habitación.
—Beta, ¿Necesita algo? —preguntó con esa voz suave que siempre sonaba un poco insegura cuando hablaba con él.
El primer pensamiento que Caius tuvo para responder no tenía nada que ver con la caballerosidad.
Se reprendió a sí mismo por el camino al que se dirigían sus pensamientos y carraspeó volviendo su mirada a los ojos de Zoe, recuperando el aliento con esfuerzo.
—Kevin