139. Violento
Lana corría en su forma de loba blanca, su respiración era acelerada no solo por la carrera, sino por el pánico que no desaparecería a menos que tuviera a sus cachorros en sus brazos a donde pertenecían, en su mente no había palabras humanas.
La loba interior hablaba por primera vez con claridad, una voz grave y aterciopelada que le ordenaba alineada con sus deseos.
"Mata a quien se interponga, protege a nuestros cachorros, no permitas que los toquen."
Delante de ella, una hembra avanzaba deses