137. Transformación
Con un movimiento brusco, casi violento, Lana se soltó de sus manos, empujándola hacia atrás con una fuerza que sorprendió a ambas.
—Tú hiciste esto, conspiraste para que esto sucediera, ¿Verdad? —preguntó con los ojos llenos de cólera—. ¿Dónde están? ¡Habla!
Su voz no sonó como la suya, era más grave, más profunda sin dejar de ser femenina.
Laura se detuvo en seco mirándola con culpa y miedo.
—Lana, escúchame...
—¡¿Dónde están mis cachorros?! —rugió descontrolada—. ¡¿Dónde están Samuel y Sarah?