12. Movimientos hipnóticos
Los altos rangos estaban sentados en círculo, en un salón privado decorado con candelabros encendidos y alfombras oscuras.
Eryx no escuchaba nada.
Su copa de vino seguía intacta entre sus dedos, mientras sus ojos recorrían el salón como un depredador al acecho. Pero no era a los invitados a quienes vigilaba.
Estaba buscándola entre la multitud porque sabía que en cualquier momento podría llegar del brazo de Caius.
El pensamiento hizo que su lobo gruñera en su interior frustrándolo.
Un Alfa no d