11. Su toque
Ella apenas podía respirar.
Caius giró la cabeza hacia ella y Zoe sintió su mirada como si la tocara.
—¿Cómo va el aprendizaje hoy, Zoe? —rompió el silencio entre ambos.
Él siempre era cálido con ella, risueño, le sonreía de esa forma que hacía que sus ojos parecieran más claros, más humanos.
Cuando se lo encontraba preguntaba por su día con genuino interés pero las palabras de hacía meses seguían rondando en su cabeza por si acaso quería aferrarse a su cortesía como un coqueteo.
Siempre se dec