Mundo ficciónIniciar sesiónAthrek-harn ardía en silencio.
No con llamas. Con memorias. Con gritos que no eran gritos, sino ecos atrapados entre las grietas del bastión olvidado. Rhea aún sentía en la piel el temblor de la criatura encadenada. Su cuerpo estaba quieto, pero dentro de ella, la marca no dejaba de palpitar. No era dolor. Era un latido, un tambor antiguo golpeando desde lo profundo.
La criatura no había sido destruida. Solo fr







