Cap. 243: Un amor inesperado.
Cap. 60
En el hotel, Teo llevaba una hora caminando de un lado a otro en su habitación. Revisaba el teléfono cada treinta segundos, esperando una señal, un "visto", un insulto, cualquier cosa que le indicara que ella seguía ahí. Pero el silencio de Vera era absoluto y pesaba más que cualquier grito.
Se dejó caer en el borde de la cama, hundiendo el rostro entre las manos. La euforia que sintió al grabar el video se había transformado en una tristeza profunda y gélida. Sintió que la batalla esta