Cap. 239: El último recuerdo.
Cap. 56
Teo soltó una carcajada seca, cargada de una ironía que cortaba el aire. Negó con la cabeza mientras se cruzaba de brazos, mirando a Marcos con un desprecio que lo hacía ver minúsculo.
—Ah, perfecto. Él es el papá de tu bebé. Pues muy bien —dijo Teo, recuperando esa frialdad calculadora que lo caracterizaba.
Sin quitarle la vista de encima, sacó su teléfono móvil. Sus dedos volaron sobre la pantalla con una velocidad asombrosa; para un genio de la tecnología como él, saltarse la segurid