Cap. 230: Un amor inesperado.
CAP. 47
Teo cerró los ojos y la besó. Fue un beso profundo, cargado de la urgencia de querer olvidar. Había soñado años con probar esos labios. Mara respondió con intensidad, entregándose con una pasión que pretendía sellar su victoria. Pero en medio del contacto, el cerebro de Teo lo traicionó. La suavidad de Mara y su técnica perfecta le resultaron ajenas. Sin poder evitarlo, recordó los besos de Vera: desesperados, salados por las lágrimas y cargados de una verdad que le quemaba la sangre. L