Cap. 237: El último recuerdo.
CAP. 54
Vera intentó ponerse de pie para acomodar unas macetas, pero el mundo le dio un vuelco violento. Se sostuvo del borde de una mesa de madera, con el rostro pálido y una capa de sudor frío cubriéndole la frente. En ese momento, Marcos entró con su habitual paso tranquilo, que se transformó en una carrera corta al verla tambalearse.
—¡Vera! —la sostuvo por los hombros antes de que sus rodillas tocaran el suelo—. Estás blanca como un papel. ¿Qué te pasa?
La ayudó a sentarse en una silla vi