Cap. 233: Un amor inesperado.
CAP. 50
El auricular vibraba con la voz gélida del fiscal Aranda. En su oficina de Silicon Valley, Teo sentía que el aire se volvía pesado, asfixiante.
—Señor Balmaceda, los hombres que atrapamos han sido claros en el interrogatorio —la voz del fiscal sonaba implacable—. Acusan a Vera Solís de ser la mente maestra tras el robo.
Teo apretó el borde de su escritorio con fuerza. Escuchar el nombre de Vera vinculado a la palabra "delincuente" le provocó una punzada de rabia protectora que no pudo