Alex se encuentra dormido a un lado, con un brazo envolviéndome por la cintura; con mucho cuidado salgo de su agarre y bajo de la cama. Busco mi ropa y el papel que me había dado Christopher. Luego de vestirme y buscar mi arma, me retiro de la habitación, mientras voy por el pasillo, leo la dirección que está escrita. Llegando a la sala, me doy cuenta con que no estaba sola.
—A ¿dónde vas? —indaga con voz acusadora.
— ¿Qué haces acá, Ian? —Ignora su pregunta.
—Me quedaba a dormir aquí, ¿recuerd