Después de unos minutos se vuelve a escuchar el timbre, Gaby se levanta de un salto y va a abrir la puerta; El que llega esta vez es Lucas.
—Hola, preciosa —besa mi frente—; Pareces una chica mala —entona admirando mi ropa.
—Es la idea. ¿Cómo estás?
—Bien —mira el tequila—. ¿Empezaron sin mí?
—No es mi culpa si tardan —contesta Gaby sirviéndole un trago.
—Tenía que ser idea tuya —vocifera Lucas—. ¿Y Suela?
—No sé, debe estar haciendo la "ronda de tequila privada" con Erik antes de venir —contes