—Oye, ¿cómo están las cosas con Sole? —En cuanto dije su nombre se le formó una enorme y ridícula sonrisa.
—Bien, las cosas están muy bien con ella —canturrea con cara de enamorado.
—Me encantaría que te expliques —le pido.
—Bueno, verás... —se toma unos segundos—. Ella y yo, como que nos hicimos algo más serio —no entendí nada y, mierda, ¿Erik está nervioso?
—Habla claro Erik, ¿cómo es eso de "algo serio"? —arqueo una ceja.
—Bueno, nosotros nos vamos a seguir viendo; somos una pareja ahora —di