— ¿Dónde estabas? —me ataca Sole apenas abrí la puerta de la habitación.
—Caminando.
—¿Te pasa algo?
—Resaca— mascullo.
—Ah ok, hoy es el día de los monosílabos de Lina —ironiza, elevando las manos.
—¿Hace mucho que estás despierta?
—No, hace menos de media hora —responde, echándose al sofá—. ¿Comiste algo?
—Nop; e imagino que tú tampoco, ¿verdad? —Más que una pregunta era una afirmación, ya que tiene problemas para bajar sola u ordenar por teléfono.
—Vamos a comer? —propone, mostrándome los di