Mundo ficciónIniciar sesiónLa ciudad estaba cubierta por una neblina espesa, y en el penthouse reinaba un silencio cargado. Cyrus permanecía encerrado en su despacho, hundido en documentos que ya no confiaba ni en leer. Blair lo observaba desde la puerta, con la sensación de que la herida en su interior crecía con cada minuto.
Ella no podía esperar a que él reaccionara. Sabía que si quería detener a Roldán, debía moverse por su cuenta. Y esa noche, lo haría. Sabía que el muy infeliz era quien estaba haciendo t






