Capítulo 77.- Cuando el cuerpo deja de luchar.
La noche estaba quieta. Demasiado quieta. Como si la casa respirara hondo después de haber sobrevivido. Como si los muros supieran que, por un instante, la muerte había estado paseándose entre ellos.
Blair seguía allí, en la puerta abierta del jardín, incapaz de moverse. El viento frío rozó su piel empapada de sudor y de repente todo su cuerpo comenzó a temblar. No un temblor pequeño, sino uno profundo, que nacía desde lo más hondo del pecho.
Cyrus, aún con sangre en el antebrazo y la respiraci