Capítulo 36.- Ecos del pasado.
Blair nunca había sentido el peso del silencio como esa noche. Cyrus dormía a su lado, ajeno a las sombras que lo rodeaban, mientras ella permanecía despierta, con los ojos abiertos en la oscuridad. El correo de Ezequiel se repetía en su mente como un eco implacable: “Incendio en construcción Clark. Tres muertos. Sospechas de negligencia.”
Era imposible reconciliar esa información con el hombre que tenía delante. El Cyrus que la había rescatado de las llamas con la mirada, el que la había besa