—Mañana —repitió—. Iba a ir venir mañana. Y hoy yo estoy aquí mirando una foto de él con Camila St. Clair.
—Sí.
—¿Y se supone que eso me tiene que parecer bien?
—No —respondió Kaleb, con esa honestidad directa suya que era a veces más reconfortante que cualquier intento de suavizar—. No se supone que te parezca bien. Es una situación difícil y entiendo por qué estás furiosa.
—No estoy furiosa —dijo Everly, y luego se corrigió porque mentirle a Kaleb era una pérdida de energía que hacía años hab