—Mi primo no piensa fríamente —murmura Leone mientras conduce por la ciudad hasta donde llegaría el cargamento. Eirikr comandaba la operación dentro de su vehículo blindado.
Su vista estaba fija en las pantallas y en como se desarrollaba la emboscada fuera de esa combi equipada con la más alta tecnología.
—¿Todo está en orden? —pregunta Leone nada más entrar, Eirikr apenas y repara en su presencia.
—Como debe ser, ¿Por qué llegas hasta ahora? —cuestiona el príncipe de la mafia a su primo matern