Neil dejó el vaso sobre la mesa con un movimiento que era más brusco de lo que pretendía.
—Tucker está en manos de la Corona Negra. Cualquier cosa que diga bajo esas circunstancias no tiene valor...
—Neil. —Eirikr lo dijo con esa paciencia que era más amenazante que cualquier elevación de tono—. Ya te dije que no estamos en un tribunal. No me estés argumentando admisibilidad de pruebas. Estamos en tu sala, solos, y lo que está sobre esta mesa es lo que pasó. Puedes discutir la forma en que lo o