꧁ ANTOINE꧂
Llevo casi cinco minutos a bordo de mi coche, con la mirada fija en la nada y sin mover ni un solo músculo. Mi mente se ha quedado en blanco. No comprendo porque me estoy comportando de esta manera. No soy el primero ni el último hombre en el mundo que tiene ciertas dificultades a la hora de intimar con una dama.
Siento que mi móvil vibra en el asiento del copiloto, donde lo he lanzado apenas subí al auto, luego de mandarle un mensaje a Emily diciéndole: “Ya estoy libre y completamen