Cerré mis ojos con fuerza y me dejé embargar por el millar de sensaciones que provocaban los labios de Antoine al contacto con mi piel. Esparció besos cortos por mi rostro y descendiendo por mi cuello… Gemí cuando su lengua trazó un camino de saliva desde la parte trasera de mi oreja hasta llegar a mi clavícula.
Tomé la cabeza de Antoine entre mis manos, mientras escuchaba el sonido que emitían sus besos. Nuestras bocas se unieron de nuevo y la pasión se terminó de desatar.
Mi cuerpo cayó por c