꧁ ISABEL ꧂
Ojalá pudiera decir que abrí los ojos cuando el sol apareció en el horizonte, pero la verdad es que ni siquiera dormí un segundo. No hubo consuelo en la oscuridad de mi habitación, ni refugio en el calor de las sábanas que apenas me cubrían. Las palabras de Alejandro retumbaban en mi cabeza una y otra vez, con una claridad aterradora, como un eco que no me dejaba escapar.
"Si no haces lo que yo quiero, Carlos va a lastimar a tu madre. Y, por supuesto, el tratamiento no lo pagaré hasta