Secó una de mis lágrimas con su dedo pulgar y las palabras del juez se hicieron escuchar—. Una vez dicho los votos, vamos a la esperada pregunta: Emerson Harker, ¿aceptas a Berenice Swan para ser tu esposa?
—Acepto —respondió orgulloso.
—Berenice Swan, ¿aceptas a Emerson Harker para ser tu esposo?
—Acepto —respondí hipnotizada en su mirada verde.
Dante se acercó a nosotros trayendo con él las alianzas, y luego que fueran bendecidas nos las colocamos con manos temblorosas.
—Con el poder que