Seth le pidió los datos al joven y luego John se fue, dándome las gracias por no haber sido malo con él. ¿Cómo podría comportarme mal? No era su culpa, fue embaucado por el jodido hijo de puta de James, que pronto pagaría.
Mi celular vibró en mi bolsillo del pantalón y una sonrisa se instaló en mis labios al ver que era de mi hermoso ángel.
“Estás tardando demasiado. ¿Está todo bien? – Berenice”.
Tecleé rápido una respuesta.
“Todo está bien y estará mucho mejor cuando regrese a casa. Te amo –Em