—Habla –dijo con voz autoritaria Peter. El chico abrió y cerró la boca dos veces y se removió en su sitio. Seth puso fuertemente uno de sus brazos en el hombro del sujeto desconocido fijándolo en su sitio—. ¿Quieres que te saque las palabras por la fuerza? –volvió a exigir mi jefe de seguridad y el chico se puso aun mas pálido. Una gota de sudor cayó desde su frente.
—Espera Peter –dije calmando las aguas. Él asintió—. ¿Cómo te llamas muchacho? –pregunté ahora dirigiéndome a él, tratando de que