NARRA EMERSON
—Que cara de estúpido enamorado que traes, primito —dijo Farrah haciendo que la mire con una ceja alzada.
—Eso se llama envidia —contesté simplemente con una sonrisa de lado.
—¿Yo envidia de ti? ¡Pero por favor! —exclamó, levantando las manos en el aire.
—Si claro, y yo soy un vampiro que come sangre de animal —dije irónico—. ¿Por qué no vas junto a Gabriel? —pregunté para molestarla.
—Cállate —refunfuñó cruzándose de brazos.
—Ustedes dos dejen de pelear y vengan a ayudarme —nos r