NARRA BERENICE
Suponía que llegar en el mismo auto de tu jefe junto a él y a tu hijo era una buena manera de llamar la atención de mis compañeros de trabajo. Desde que llegamos, todos los ojos se posaban en mí, haciendo que me sintiera realmente avergonzada.
Había sido una sorpresa encontrarnos con el jardín de niños cerrado para los niños hoy. Pero como se estaba haciendo costumbre, Emerson nos salvó. Si él no hubiera estado no sé cómo me hubiese arreglado para no dejar solo a Dante.
Tuve much