Leonard.
Realmente me molesté al escuchar a esas mujeres decir lo que dijeron. Sé que al principio me comporté como un patán, no lo niego, pero no iba a permitir que siguieran humillando a Analisse. Ya fue suficiente con la humillación que recibió por parte de mí madre y de mi mismo hace meses atras, esta vez no pensaba quedarme de brazos cruzados. Por eso decidí actuar.
Ahora estamos comiendo en un restaurante chino. Ella se ve más tranquila, incluso animada. Yo, sin embargo, reviso mi móvil y