Leonard
Camino en círculos por mi salón mientras miro el reloj una y otra vez. ¿Por qué demonios Analisse no ha llegado? ¿Y por qué me preocupa tanto? Seguramente está con su madre o se distrajo con cualquier cosa. No debería afectarme… pero lo hace. Me enfurece sentir esto por ella. No quiero —¡no puedo!— tener nada con nadie. Maldita sea.
Tomo el teléfono decidido a llamarla. Marco su número, pero enseguida entra el buzón de voz. Aprieto los puños, conteniendo la furia que empieza a hervirme