MILA
Estoy sentada en la parte trasera de la mansión, rodeada de jardines exuberantes y un día soleado que ilumina la escena. Estoy tomando té con mi mejor amiga Alisa, y estamos charlando sobre lo que ha estado pasando en nuestras vidas.
—¿Cómo está Aleksi? —pregunto, mirándola con curiosidad.
Alisa sonríe, y puedo ver un brillo en sus ojos que revela su alegría y preocupación por Aleksi. Sus pupilas se iluminan, y su sonrisa se vuelve más amplia, mostrando su entusiasmo.
—Está mejorando mucho