MILA
Maximiliano me mira con ojos llenos de amor y devoción, y comienza a hablar con una voz suave y emotiva.
—Mila, desde el momento en que te conocí, supe que eras alguien especial —dice—. Tu sonrisa, tu risa, tu forma de ver la vida... todo en ti me cautivó. Y con el tiempo, mi amor por ti solo ha crecido. Eres mi mejor amiga, mi confidente, mi alma gemela.
Hace una pausa, y su voz se vuelve más seria.
—Pero quiero ser honesto contigo —dice—. Las cosas no serán fáciles. Nuestra vida juntos e