8. MI TUA CANTANTE
ÁRNYÉK T:
Me doy la vuelta y camino hacia la baranda, mirando la ciudad de Luxemburgo en la noche. En el hotel, todo parece tranquilo, pero mi mente no deja de agitarse. ¿Cómo debo proceder? Ella ni siquiera sabe quién es del todo.
—Señor, no olvide que es una humana que despide su olor, ¿o no se dio cuenta? Fue por eso que la encontré —me recuerda Sirius.
—¿Mi olor? ¿Qué quieres decir con mi olor? —lo miro seriamente—. ¿Cómo va a despedir mi olor si no es mi Tua Cantante?
Sirius parece vacila