NARRADOR:
Han pasado muchos años desde que Sol y Arni realizaran una espectacular boda en los tres reinos. Han tenido cinco hijos, que conforman, como dijera la profecía, una nueva raza, ya que pueden convertirse, como su padre, en cualquier animal, aunque en ellas predomina el lobo y en los varones, el murciélago.
Sirius y Alis, al final, vinieron a vivir en el castillo de Arni, que les cedió un ala completa. Aunque podía fácilmente hacerles uno nuevo, quería tener a Sirius a su lado toda su vida. Su madre, al fin, podía vivir sin problemas en el inframundo, aunque subían mucho al mundo de las bestias; también habían procreado dos hijos más. La reina Lilith, al enterarse de que su nieto era el emperador elegido, dejó de querer robarle sus poderes. Aunque Arni le otorgó solo los necesarios para que no estuviera indefensa.
Kenai se había mudado completamente a la manada con su esposa y su hijo. Maxas, al fin, encontró a su mitad, una loba muy joven de su manada. Al igual que su herma