187. EL PROBLEMA DE ARNI
SIRIUS:
Observo a Arni, que ha aparecido delante de mí en el castillo de Glendinning. No dice nada, solo se pasea molesto frente a mí, mientras yo espero pacientemente que finalmente se decida a hablar. Siempre ha sido así; quiere resolver los problemas solo, aunque en el fondo corre a mi lado en busca de ayuda. Al fin lo veo detenerse delante de mí y mirarme fijo con tremenda expresión de desesperación. Me asusto.
—¿Qué pasa, señor? ¿Qué lo tiene así? —pregunto realmente preocupado.
Pero s