127. CONSECUENCIAS DE LA MARCA
ÁRNYÉK:
No le respondí; la besé con pasión, intentando que se olvidara de todo. Quería hacerle el amor lo mejor que pudiera; aunque había leído mucho durante todos mis años, nunca lo había llevado a la práctica con ningún animal, y mucho menos con una humana. Ella se enloqueció y comenzó a moverse desenfrenada, sin control, excitándose más y más, hasta convertirse en una llama ardiente que me lastimaba.
No me detuve; seguí bombeando con todas mis fuerzas. Cuando vi que ella, al igual que yo, es