118. EL ATAQUE DEL DEMONIO
Mientras conversamos en nuestras mentes, olvidados de todos, comenzamos a girar en un hermoso vals, dando vueltas por el salón, siendo admirados por todos. Al terminar, Arni se inclina y me lleva hasta el trono junto a mis padres.
—Hacen una increíble pareja. Es la primera vez que los ven en estas fiestas de compromiso, Alis. ¿No lo prefieres a él? —preguntó papá emocionado. —Es muy poderoso.
—No sé, papá, su hermano el príncipe Sirius me llama más la atención —le digo viendo como me sonríe.