Mundo ficciónIniciar sesiónISA Y EL HIJO DE ALEXEI
ISABELA
La noche que corrí, la muerte no solo me esperaba. Estaba hambrienta de mí.
Hija del rey de la mafia de Chicago.
El callejón sabe a pis, a cerveza rancia y a todas las malas decisiones que he tomado. El cristal me roza los talones mientras la ciudad se acerca, el aliento caliente en la nuca: Lo sabías mejor, Isa. Deberías haberte quedado en casa.
Pero joder, a veces el conocimiento es la soga más cruel. Los hombres de mi padre me llevan como una segunda piel, una maldición que no puedo quitarme.
Así que cuando apareció la grieta en la jaula, no lo dudé. Me colé.
Una mentira mortal que me tragué entera.Porque las sombras ya estaban esperando.
Tres figuras emergen de la oscuridad, dando vueltas: lobos con costillas lo suficientemente afiladas como para cortar, hambre en cada paso.
—N






