Mundo ficciónIniciar sesiónMis rodillas amenazan con ceder. Me inclino hacia él.
Su mano encuentra mi cintura, firme, anclada en la tierra.
Posesivo de una manera que debería asustarme. Quizás así sea.
¿Pero este? Es más oscuro. Más afilado.Bella en un sentido que promete ruina y la entrega en gemidos.
—Ven, devotchka —dice mientras el ruso se enrosca alrededor de la palabra como humo.
Salimos del callej&






