C54: Voy a morir aquí.
Y así, con una facilidad casi absurda, consiguió que Dorian la guiara hasta la frontera.
Durante los siguientes días, Somali prestó atención a cada mínimo detalle mientras él le mostraba los límites del territorio. Memorizó el número de centinelas, el ritmo en el que rotaban, los cambios de guardia. Dorian, sin darse cuenta, le proporcionaba toda la información que necesitaba. Le hablaba sobre la seguridad del Clan con la confianza de quien jamás imaginaría que ella pensaba en escapar.
—Esa zon