C134: Prométeme que cuidarás de él.
Durante meses, Somali había permanecido en una calma que nadie se atrevía a interrumpir. Su vientre había crecido, volviéndose redondo y sereno, y en sus ojos volvía a reflejarse la luz. El equilibrio que habían logrado gracias a la conexión con Dorian parecía funcionar. Zeira seguía observándola con atención diaria, anotando cada cambio, cada latido, cada respiro profundo que la Luna daba en ese cuarto que ahora olía a hierbas, a infusiones suaves, y a vida.
Somali incluso había comenzado a ha