Mikhail estaba en una de las oficinas principales de su farmacia, revisando unos informes junto a su amigo Sergei, cuando su teléfono sonó. Al mirar la pantalla, vio el nombre de Tatiana.
Contestó inmediatamente, su tono habitual de control al borde.
—¿Tatiana?
—Mikhail, estamos en la ambulancia. —La voz al otro lado era urgente. — Tu madre, Svetlana... esta mal. Estábamos compartiendo un helado cuando de repente se desplomó frente a nosotros. Vamos de camino al hospital.
Mikhail sintió como s