Había pasado quince años desde que Lucas venció las probabilidades y sobrevivió a su grave enfermedad cardíaca, la misma que había amenazado con arrebatarle la vida cuando era un niño.
Ahora, con 22 años, estudiaba en una prestigiosa universidad en Francia, siguiendo los pasos de sus padres y aspirando a convertirse en cirujano cardiólogo.
Quería devolver las vidas que un día parecieron irse, prepararse para salvar corazones, tal como hicieron sus padres para salvar el suyo.
A pesar de la dist